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Kangen Water

Saturday, June 22, 2013

¡No ocupo mi boca, ni ojos, ni manos, lo que ocupo es un corazón!

Hay tesoros en los sueños.

¿Se han puesto a pensar porque muchas veces no llegamos a nuestras metas? Yo me puse a meditar en esto.  Y sabes.  En mi experiencia con la vida y con paralasis cerebral.  Siempre que ha deseado algo o tengo una meta, Dios me lo ha concedido.  Desde la edad de 19, me tomo 8 años para conseguir mi título como contador, me tomo 10 años para encuentra mi bella esposa, y 11 años para mirar mi primer hijo, algo que tanto deseaba. No sé cuánto me va tomar para llegar a sueno que tengo ahorita, pero lo que si se es que lo voy a lograr, porque tengo fe en Dios sobre todo. Y también tengo fe en mis capacidades y talentos.  Te tome el tiempo que te tome, lo impórtate es no perder la esperanza nunca.  No desmayes aunque sientas que ya no puedes avanzar más…No desmayes aunque veas que el trayecto para llegar, se ha complicado más de los que esperabas. Despierta cada día y tomar ese día como otra oportunidad para hacer algo para acércate más a tu sueños.  Nada te puede detener, lo único que puede, eres tú.  Pon tus temores y medios  a un lado y camina en terrenos desconocidos.  Si te torpezas o lastimas, levántate y sigue porque por ahí es el camino. Si tu sueño tiene un “porque?” y ese “porque” te hace llorar, nada te va detener.   Sueña en grande.  Hay tesoros en los sueños.  Recuerda, cualquier sueño, idea, o pensamiento  que tenemos, nos los dio Dios y él ya sabía antes de darnos el sueño, que teníamos la capacidad de hacerlo realidad.  Él no juega juegos con sus hijos, no te da un sueño para fracases toda la vida.  Él ya sabe que puedes hacerlo.  Es cuando no fracasas y lloras que estas en peligro de no lograr algo en tu vida.  Olvidarte de lo que no tienes, toma lo que tienes y úsalo a tu favor.  La vida me ha enseñado, no importa quién eres, joven o viejo, rico o pobre, todos tenemos sueños y todos enfrentamos obstáculos, y todos tenemos la decisión de cómo enfrentarlos. Cuando recién descubrir que tenía parálisis cerebral y que iba limitar ciertos aspectos de mis habilidades, mire una decisión significante que tenía que enfrentar y continuó a tomar esa decisión diario. Dejo de creer en mí, me hago indiferente, y pierdo la esperanza de vivir una vida con sentido o me atrevo a soñar que un día, aunque el camino este lleno de obstáculos, mi habilidades superan mi deseabilidades. In la misma manera, cada uno de ustedes, o te quedan parados en duda, sometidos a sus propios temores o abrazan todo lo que la vida tiene por ofrecer. No importa tu circunstancia, siempre ama la vida. A que dejar ir nuestras dudas y temores, poner nuestras preocupaciones en las manos de Dios.  Si no tienes boca para hablar, manos, pies, o tienes un defecto físico, no lo ocupas. Lo que ocupas es un corazón ardiente y dispuesto.